Entre 2017 y 2025, según el reporte, el Estado venezolano utilizó el fallido criptoactivo Petro “como fachada” para desviar fondos públicos
La organización Transparencia Venezuela reveló que el gobierno venezolano ha avanzado en su intención de convertir el ecosistema de criptomonedas en una herramienta para la corrupción, el control político y la evasión de sanciones internacionales.
Según el reporte publicado en su página web, entre 2017 y 2025 el Estado venezolano utilizó el fallido criptoactivo Petro “como fachada” para desviar fondos públicos y comercializar petróleo de forma opaca, en lo que se conoció como la trama Pdvsa–Cripto, que habría generado un desfalco estimado en 16.950 millones de dólares.
“El Petro, presentado como ‘criptoactivo soberano’, se pareció más a un token, y sirvió de fachada para el desvío de fondos públicos y la comercialización opaca de petróleo. Tras su colapso en 2024, el Estado impulsó una nueva etapa de uso de criptomonedas estables (USDC y USDT) que hoy favorece el lavado de dinero y el arbitraje cambiario a través de empresas privadas vinculadas al poder”, agregó en el informe.
Durante ese período, indicó la organización, Tareck el Aissami concentró todo el poder sobre el sistema cripto venezolano, por lo que las instituciones creadas para manejar el Petro (Sunacrip, Tesorería de Criptoactivos, VEX, Registro de Minería) estaban subordinadas a su figura.
“Las normas cambiaban a discreción, lo que permitió la manipulación del sistema y el desvío de recursos. Esta arquitectura institucional fue clave en la trama conocida como Pdvsa–Cripto, que entre 2019 y 2023 desvió más de 16.000 millones de dólares mediante operaciones petroleras pagadas en criptomonedas como Bitcoin, sin control fiscal ni financiero”, agregó Transparencia Venezuela.
Las billeteras digitales del Estado fueron usadas para pagar comisiones, bonificaciones y operaciones internacionales sin trazabilidad.